Europa, Portugal

Escapada de Navidad I. Matosinhos: playas infinitas, parques en patinete y caipirinhas al sol.

Antes de hablarte sobre qué ver en Matosinhos, te voy a contar cómo terminamos allí.  Este año fue un año duro: de mucho trabajo, oposiciones, muchos meses de tensión y esfuerzo constante… que terminan dejándote hecho polvo. Desde agosto (bueno, yo al final me escapé en octubre a Irlanda), no habíamos podido tomarnos ningún «finde» de desconexión, así que este puente de diciembre por fin nos escapamos.

Oporto es una ciudad que desde el primer día en que la visité con mi familia me dejó huella. Tiene algo que te atrae, que te enamora… y cuánto más la visito, más ganas tengo de volver a hacerlo.

Oporto. Cais da Ribeira.

Donde algunos ven calles antiguas y decadentes, yo veo encanto: atractivo en cada azulejo por roto que esté, en cada balcón por oxidado que el tiempo lo haya dejado; en cada parte de madera raída por el paso de los años… Tiene un halo que te envuelve, se lleva tu estrés, tus preocupaciones, y te llena de calma mientras te invita a que la descubras.

Esta vez decidimos buscarnos un hotelazo: de esos con piscina, cama enorme y almohadas que te envuelven, buffets con montones de cositas ricas… y  además nos salió muy bien de precio. Como era puente y la ciudad estaba abarrotada, terminamos reservándolo en Matosinhos. Desde luego fue todo un acierto, tanto el hotel (puedes verlo en este enlace), como el destino.

QUÉ VER EN MATOSINHOS

Cuando preguntamos en la recepción del hotel qué ver en Matosinhos, les faltó decirnos que nos fuéramos directamente a Oporto, pero no es así. Tal vez el pueblecito no tenga muchos monumentos pero tiene varios puntos fuertes a su favor.

PLAYA DE MATOSINHOS

Qué ver en Matosinhos. Playa.

Si te gusta hacer surf, este es tu sitio. Aunque no vimos olas que nos llamaran especialmente la atención, la playa era un hervidero de surfistas dispuestos a aprovechar el día de sol que se presentaba.

Esta playa limita a un lado con el puerto pesquero, y al otro con el Castelo do Queijo o Fuerte de Francisco Javier.

Al ser diciembre, fuera del agua apenas había gente y fue una maravilla caminar por su arena.

PASEO DE LA COSTA DE MATOSINHOS

Qué ver en Matosinhos. Paseo de la playa.

El paseo es maravilloso: va pegadito al mar y es larguísimo; realmente si lo sigues hasta el final, te lleva a Oporto, a la zona de la Ribeira.

Mapa de Matosinhos a Oporto.
En este mapa de Matosinhos, los círculos marcan en la zona superior izquierda nuestro hotel, y en la inferior central la parada de tranvía. Todo lo que queda entre ellas es un paseo precioso.

El primer día decidimos recorrerlo y durante kilómetros, nos llevó a través de distintas playas, esculturas, monumentos y chiringuitos en la misma arena o en las rocas. Con tan buena pinta, terminamos tomándonos una caipirinha en unas hamaquitas, al calor del sol y del murmullo de las olas.

Caipirinhas al sol.

Seguimos caminando hasta pasar el faro de San Miguel y ahí tomamos en tranvía hasta Oporto.

FUERTE DE SAN FRANCISCO JAVIER O CASTELO DO QUEIJO

Castelo do Queijo. Fuerte de San Francisco.

A lo largo del paseo, cada vez verás más cerca una muralla de piedra y torreones que se elevan sobre el mar.

El Castelo do Queijo data del S.VI, aunque a lo largo de los siglos la construcción original fue modificada en varias ocasiones. A día de hoy puedes cruzar su puente y visitar su interior, sus torres y  toda su estructura por 0’50€.

PARQUE DA CIDADE DO PORTO

Qué ver en Matosinhos. Jardín do Porto.

¡Me encantó este parque! El día que lo visitamos, alquilamos unos patinetes eléctricos. Ni siquiera me lo había planteado antes, pero están en la calle, nos hizo ilusión y probamos. Están en las aceras en las zonas más céntricas, y a través de una aplicación que te descargas en el móvil puedes alquilarlos, desbloquearlos y disfrutarlos el tiempo que elijas.

Como el parque era grande y queríamos hacer más cosas, nos hicimos con uno y allí nos fuimos. Hacía un día de sol espectacular, pero los previos había llovido, así que había alguna zona con barro en la que se hizo un poco engorroso circular.

Patinetes en la ciudad.

Si quieres pasear o hacer deporte tranquilo en plena naturaleza, sentarte a leer en las orillas de un lago o disfrutar sin más del paisaje… acude a este rincón.

CÓMO LLEGAR DE MATOSINHOS A OPORTO

Qué ver en Matosinhos. Tranvía a Oporto.

Como te decía antes, una de las posibilidades sería disfrutar del paseo de las playas hasta la parada del tranvía y tomar éste hasta Cais da Ribeira. Además, ver circular ese tranvía, es como ver circular un espectro de otra época. Al entrar en él ves la vieja maquinaria, los asientos de cuero, la madera de su estructura, la lámpara de bombillas… Es todo un espectáculo. Y sus raíles también discurren paralelos a la costa por lo que el paseo es una delicia.

Mapa de metro de Oporto.

La otra opción, y más rápida, es el metro. La línea azul conecta Matosinhos con la parada Trindade, en el centro de la ciudad, por 3’50€ y en 27′.

COMER EN MATOSINHOS

Qué ver en Matosinhos. Restaurantes típicos.

En la calle de nuestro hotel, la Rua Heróis de França, se concentran los restaurantes más típicos de Matosinhos. Son curiosísimos y todos tienen la misma disposición: una parrilla y una terracita, ambas en la acera justo delante del local. A priori, para ser sinceros, no tienen muy buena pinta, pero por las noches estaban a rebosar.

Lo que se cocina en las parrillas es bacalao a la brasa. Toda la calle huele a esa mezcla de olores característicos: fuertes, pero no llegan a ser desagradables.

 

Si te ha gustado esta entrada sobre qué ver en Matosinhos y vas a conocer Oporto, en este enlace te dejo información sobre los imprescindibles que ver en esa ciudad que adoro,  en este otro un tour gratuito guiado en español, y aquí podrás descubrir qué ver en Oporto en Navidad, y algún plan alternativo.



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