Europa, Noruega

Rutas Noruegas III. Trolltunga. Los fiordos sobre la Lengua del Troll.

¿Alguna vez imaginaste un lugar en el que los kilómetros, las horas y el esfuerzo apenas sean perceptibles, envuelto en la belleza de lo que ves? ¿Donde riachuelos den paso a lagos, montañas a fiordos y senderos a paredes por las que discurren cascadas? ¿Donde la gente sea amable y estéis todos a una, partícipes de una misma ilusión? O donde sueñes con acampar y contemplar un cielo puro, aislado de cualquier tipo de contaminación. He conocido lugares alucinantes, como Plitvice, o mi carretera adorada en Kotor, pero Trolltunga o Lengua del Troll se lleva la palma. Es uno de esos rincones que ves en fotos, en revistas, en webs de viajeros suertudos que han pasado por allí… Y sueñas con algún día ser tú la que abra los brazos sobre ese pedacito de piedra, suspendido 750m sobre el nivel del mar, mirador privilegiado de uno de los más bellos fiordos noruegos.

DÓNDE ALOJARSE Y CÓMO LLEGAR A LA LENGUA DEL TROLL

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.
Vistas desde nuestro apartamento.

Nosotros nos quedamos en uno de los pueblecitos que más cercanos quedaban del inicio de la ruta (solo 15′ en coche): Tyssedal. El Trolltunga Guesthouse ofrecía apartamentos amplios, limpios, equipados, bien de precio (para ser la prohibitiva Noruega por supuesto), con personal encantador que te resuelve cualquier duda y con unas vistas espectaculares. Justo al lado hay una parada de bus que te lleva directamente al inicio de la ruta. La otra opción es ir en coche.

PARKING EN TROLLTUNGA

Antiguamente solo había un aparcamiento en el kilómetro cero del inicio de la aventura, pero actualmente han construido otro 4 Km más arriba. Este, solo tiene capacidad para 30 coches y su precio son 800 NOK al día (unos 85 euros al cambio). Para poder dejar tu coche en este parking de la cima y ahorrarte esos 4 km de subida, con pendientes de hasta el 16%, tendrás que estar haciendo cola desde las 4:30 de la mañana y no tienes aún así tu plaza asegurada. Eso nos explicaron en el hotel, claro que era un sábado y para más inri de agosto, no sé el resto del año. El aparcamiento abre a las 6 a.m y una vez que se llena, la carretera se cierra y los coches deben bajar al de la base.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.
Desniveles en los primeros kilómetros de la ruta.

En el parking de abajo caben 250 vehículos, abre a las 7 a.m y el precio son 500 NOK (algo más de 50 euros) IMPORTANTE: solo puedes pagar CON TARJETA. Nosotros solo teníamos efectivo y tuvimos que pedirle a otra persona que nos lo abonara y pagarle directamente a ella. Ve temprano, porque a las 7:30 estaba casi a rebosar. 

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.
Buses transfer y ventanilla para adquirir los billetes.

Aunque no hayas encontrado sitio en el parking de la cima, no te preocupes: existe un servicio de transfer que por 130 NOK (unos 13 euros) te lleva hasta este. Empieza a funcionar a las 7 a.m y la última bajada es a las 14:15, por lo que lo más probable es que tengas que bajar a pie, pero es muy llevadero.

DURACIÓN Y DISTANCIA DE LA RUTA DE TROLLTUNGA

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

La ruta completa son 28 kilómetros aunque si has cogido el transfer del inicio se queda en 24 y te ahorras los 4 primeros tan duros.

Comienzas de nuevo ascendiendo por escaleras de piedra, cruzas algún puentecillo elevado sobre el barro, llaneas, asciendes de nuevo… Y en general es bastante sube y baja pero ya no tan complicado como al principio. Realmente vas viendo como esa dureza inicial, empieza a pasar desapercibida a medida que tu cuerpo se acostumbra y que tus ojos se enamoran más y más de todo lo que ven.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Necesitamos 8 horas para realizar la ruta: 3 para subir, 2h30′ para realizar fotos (verás por qué) y para comer y, finalmente 3,30 para bajar. Si no haces deporte habitualmente o te gusta hacer paraditas múltiples durante el camino, ponle un par de horitas más. Y si vas a realizar los 28 kilómetros con la subida inicial, tal vez hagan falta 10-12 horas

CONSEJOS PARA VISITAR LA LENGUA DEL TROLL

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Si eres habitual de estas rutas y de la montaña no los necesitarás, pero si eres relativamente nuevo como nosotros, no te vendrán mal.

  • Lleva calzado adecuado. Y el calzado adecuado no son zapatillas de deporte como hicimos nosotros. Tuvimos la suerte de tener un día seco, entre nubes y claros y estuvimos muy cómodos, pero sí que hay barro y agua durante muchos puntos del recorrido . Mejor unas botas que eviten que si llueve o te metes donde no debes, pases empapado todo el día.
  • Protégete del sol. Son muchas horas expuesto y sino llevas protección llegarás al hotel con un envidiable tono gamba.
  • Sé una cebolla. Lleva una mochila cómoda que te permita ir guardando las capas de ropa que te vayan sobrando. Camiseta térmica, sudadera, un plumas ligero pero abrigoso con cortavientos, o una buena cazadora que cumpla estas funciones. También guantes, gorro, calcetines de repuesto, un frontal por si se hiciera de noche…
  • Aliméntate e hidrátate bien. Antes y durante el recorrido bebe aunque no tengas sed, porque te aseguro que vas a sudar. Nosotros llevamos 1’5 L de agua cada uno. Habíamos leído que durante la ruta probablemente podrías rellenar tus botellas en alguna cascada (como así vimos que era posible) pero preferimos ser precavidos.

Nosotros fuimos en agosto, cuando se suponía que el clima sería más benévolo y aún así en la cima, estando parados y completamente abrigados llegué a tiritar. Echa un vistazo a este enlace de VisitNorway, aquí encontrarás con todo detalle todo lo que necesitas llevar, las mejores fechas para ir, teléfonos de emergencia y todo tipo de indicaciones.

RUTA DE TROLLTUNGA. NUESTRA EXPERIENCIA

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Como te contaba antes, llegamos a Tyssedal a finales de agosto. A unos metros del Trolltunga Guesthouse, donde nos alojamos, teníamos una parada de bus que unos 15′ nos dejaría en el inicio de la ruta. Pero nosotros habíamos alquilado un coche, así que sobre las 7:30 llegábamos al parking de la base. Para evitarnos la subida inicial de 4km, cogimos el transfer, así que solo 10 km nos separaban de la Lengua del Troll.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Dejamos el asfalto enseguida para empezar a adentrarnos en la naturaleza más alucinante que ninguno habíamos visto. Las “T” rojas en el camino señalizaban perfectamente una ruta que trascurría a lo largo de senderos, suelos de roca, montañas y riachuelos. La mano del hombre se veía discreta en la colocación de piedras en zonas estratégicas para cruzar algún charco, o a modo de escalera para facilitar las subidas.  Los mojones de los viajeros también marcaban un camino del que veo difícil desviarse. 

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Era una mañana de un sábado de agosto, por lo que se veía bastante gente. Por un lado daba seguridad, pero por otro desearías estar más solito . Después de llanear un par de kilómetros, llegó la subida más dura desde esos iniciales (pero se hace perfectamente, cada uno a su ritmo) y arriba, el primer gran lago del recorrido.

Las fotos no hacen justicia de la belleza de Trolltunga, pero aún así nada lo describe mejor que ellas.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega. Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega. Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

A lo largo del camino hay un par de refugios que solo podrás usar en caso de emergencia. No vimos personal allí durante la subida, pero sí durante la bajada.  Vimos también tiendas de campaña aisladas e imaginamos el lujo que debe de ser dormir bajo esos cielos, en ese paraíso ya desierto de turistas.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Los kilómetros vuelan y cuando menos te lo esperes la verás, la lengua sobre el fiordo. Pero bueno, para ser sinceros, lo primero que verás va a ser gente, mucha gente, gente descansando y gente haciendo cola para la foto.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega. Desde fuera se veía un poco ridículo: el primero de la cola subía a lengua, hacía sus posturas y se iba corriendo dejando paso al siguiente. Este, subía a lengua, también posaba en general con las mismas maneras que el anterior y así sucesivamente. Todos haciendo una cola (hora y cuarto…) para conseguir lo mismo. Pero la verdad es que una vez allí, también queríamos nuestra foto, nuestro recuerdo gráfico de haber estado en ese lugar con el que soñamos desde hacía años. 

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Nos ponía los pelos de punta ver personas haciendo hasta el pino allí o corriendo por el borde, pero una vez que subes tú, no da vértigo  ni impresión. Bueno, realmente no miramos hacia abajo, tan solo la roca, la cámara y adelante un poco. Nos daba con razón mucho respeto y fuimos muy prudentes.

Después de dar alguna vueltecilla más por la zona, comenzamos a bajar y el sol fue saliendo. Si ya nos parecía bonito, ahora todavía lo era más.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega. Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega. Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Por el camino aprovechamos e hicimos una paradita para comer. Hay muchas formas de lujo pero para mí este es mi elegido, mi incomparable. Creo que no hay restaurante en el mundo que pueda ofrecer mejores vistas que las que siguen.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Al llegar al inicio, el horario de funcionamiento de los transfer había finalizado, así que bajamos los 4 km que nos ahorramos al inicio caminando.  Se hacía un poco monótono porque es asfalto, mucha curva…Pero aún así este país te sorprende con algo maravilloso en cualquier esquina y todavía nos regaló alguna vista más.

Lengua del Trol. Trolltunga. Noruega.

Trolltunga es alucinante, de los sitios más bonitos que vi en mi vida. Y aunque ciertas zonas de la ruta son exigentes, merece muchísimo la pena ; toda ella es un espectáculo. Yo aconsejo ser muy prudente, hacer caso sobre todo de las indicaciones y consejos de las webs de turismo y llevar todo lo necesario contigo. También ser precavido y tener a las condiciones meteorológicas y a la montaña el respeto que se merecen. Tras eso solo te queda disfrutar ¡y lo harás seguro!

Ese día ya no hicimos nada más que descansar, una buena cena y las maletas. Si el día anterior habíamos disfrutado de Bergen y del fabuloso tren de Flam-Myrdal, ¡ahora nos tocaba hacerlo de OddaStavanger!

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